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Exposiciones

Mariona Tolosa Sisteré + Equip Pantera. Vides compartides. Dins i fora.

Espai MiniPanera

Mariona Tolosa Sisteré + Equip Pantera. Vides compartides. Dins i fora.

Alba Feito. El desig és una línia que no acaba.

Espai Transversal

Alba Feito. El desig és una línia que no acaba.

Simon Contra. Misticisme tecnopop

Espai 1 + Centre de Documentació

Simon Contra. Misticisme tecnopop

Imaginaris multiespècies #Terres de Lleida.

Espai 0

Chiara Sgaramella, Llapispanc, Marta Bisbal, Tue Greenfort, Nien Boots, Eduard Ruiz, Vicky Benítez, Ferran Lega, Quimera Rosa, Olga Olivera-Tabeni, Pluriversal Radio (Anna Kindgren, Carina Gunnars, Elin Már Øyen Vister, Mirko Nikolić), Mary Maggic, Ruben Verdú, Cleofé Campuzano, Angela Melitopoulos i Maurizio Lazzarato.

Imaginaris multiespècies #Terres de Lleida.

JAUME ROCAMORA. TELES E DRAPS E VENT DE DALT

JAUME ROCAMORA. TELES E DRAPS E VENT DE DALT

SARA SAN GREGORIO. JUGUETORIA. A L'ALÇADA DEL JOC

JUGUETORÍA es una factoría de juegos y juguetes fundada por Sara San Gregorio en otoño de 2020 en Medialab Prado como un laboratorio de diseño y fabricación de juguetes, en el que jugamos para diseñar y diseñamos para jugar.

Juguetoría trae al espacio miniPanera las primeras piezas que formaron parte del repositorio físico y virtual de la factoría, con las que se han probado sistemas constructivos y posibilidades lúdicas y creativas que han dado lugar a otros proyectos de diseño de juguetes.

Presentados sobre su propio plano de fabricación, esperan convertirse en artefactos tridimensionales al ser jugados a la altura de niñas y niños. El espacio miniPanera cada día se convertirá en un nuevo escenario que invitará a los visitantes a observar y experimentar las derivas del diseño que se toman jugando, de modo que se crearán nuevos relatos efímeros y cambiantes en el tiempo y el espacio.

SARA SAN GREGORIO. JUGUETORIA. A L'ALÇADA DEL JOC

MARIO SANTAMARIA. GÀRGOLA

Mario Santamaría ha creado un avatar dentro de un metaverso, el Voxels – Ethereum Virtual World, y lo ha situado a trece mil quinientos millones de años luz de la superficie de este mundo virtual. Esta distancia es la misma que separa la Tierra del objeto luminoso más remoto conocido hasta ahora, el HD1, que la comunidad científica identificó en la primavera de 2022, y que no se sabe si es una galaxia temprana o un agujero negro. Después de situar el avatar en este punto del metauniverso, el artista lo ha hecho saltar hasta la superficie metaterrestre, en un salto imposible que, a la velocidad de la luz, tardaría trece mil quinientos millones de años a completarse, y que a la velocidad del avatar saltador, que es aproximadamente de unos ciento veinte kilómetros por hora, no finalizará hasta dentro de unos ochenta y nueve mil treinta y ocho billones trescientos setenta mil veintiséis millones de años. Este salto, que es también una caída veloz en un tiempo profundo, está sucediendo ahora, en un metaverso.

En otro metaverso, el Next Earth, la Tierra se reproduce digitalmente a escala 1:1, y los usuarios pueden comprar y vender porciones de territorio que, aun siendo de naturaleza virtual, se corresponden con una localización específica del globo. Santamaría ha adquirido en esta plataforma una pequeña parcela virtual del terreno que ocupa el Centre d’Art La Panera, y ha proyectado su perímetro en la primera planta del centro, para construir un subespacio expositivo de las mismas dimensiones que el territorio virtual del que él es ahora propietario.

El artista presenta su instalación, «Gárgola», dentro de este subespacio, y deja vacía el resto de la sala de exposiciones. En la instalación, un sistema de refrigeración líquida dispersa el calor generado por los aparatos tecnológicos que encontramos: un ordenador conectado a internet y dos pantallas que muestran la caída del avatar, con una imagen abstracta y diáfana ligeramente cambiante, y un sonido de velocidad y caída, similar a un ruido blanco. No es posible identificar, en esta representación, el cuerpo virtual que salta desde el lugar más remoto y distante del conocimiento humano, ni tampoco el espacio que recorre y que lo rodea mientras cae. Lo que vemos es un glitch, un error que expresa el colapso de la imagen y señala el límite de lo que puede ser representado, pero que también genera una interrupción en el flujo eficiente y constante de datos, lo que abre un espacio de posibilidades para imaginar otras formas posibles de existencia.

MARIO SANTAMARIA. GÀRGOLA

MABEL PALACÍN. HORITZÓ / FRONTERA

El horizonte y la frontera son dos palabras que apelan a la representación del paisaje. Ambos se dibujan para delimitar el espacio físico, y ambos pertenecen a un registro simbólico y político de un lenguaje antropocéntrico.

Mabel Palacín, a lo largo de su obra, ha estudiado las distintas tecnologías que producen imágenes y sus implicaciones. Sus trabajos se generan a partir de cuestiones tales como: ¿cómo se crean las imágenes?, ¿cómo interpelan al espectador?, ¿qué tipo de relación se establece entre el objeto que se quiere capturar y la máquina?

La fotografía, el cine, el vídeo, el móvil…, como aparatos que producen imágenes, se han ido incorporando a su trabajo, y su obra ha evolucionado de forma paralela a la evolución de las tecnologías que crean imágenes, con el objetivo de examinar sus posibilidades y subvertir su uso.

La exposición «Horizonte/Frontera» reúne tres piezas: El trayecto (2019), The track (2019) y All around you (2022). Estas tres obras, que se presentan aquí por primera vez, son tres formulaciones distintas de un mismo relato. Las imágenes han sido filmadas por las distintas cámaras que integra el prototipo de coche autónomo que incorpora inteligencia artificial. En la filmación que se puede ver en El trayecto se conjugan dos tipos de imágenes: la física y la digital. En la grabación, realizada en blanco y negro, se superponen una serie de símbolos que identifican elementos del entorno y los personajes que aparecen, aportando información que se interpone en la interpretación de la filmación.

En este proyecto, Mabel Palacín, una vez más, incorpora las tecnologías más recientes para interrogar sobre sus usos, así como para poner de manifiesto, en esta ocasión, nuestra vulnerabilidad como sujetos de la imagen.

 

Neus Miró

MABEL PALACÍN. HORITZÓ / FRONTERA

MARTÍN VITALITI. AMPO

«Ampo» es un proyecto de Martín Vitaliti centrado en el estudio de los conceptos de poder y resistencia, que adopta una actitud crítica frente a los discursos en torno a la representación. A partir de la relectura de un clásico de la novela gráfica argentina de mediados los años cincuenta, traza un puente entre esa época y la actualidad para reflexionar y cuestionar los espacios democráticos de la imagen.

El Eternauta es una historieta argentina de ciencia ficción del guionista Héctor G. Oesterheld dibujada por Francisco Solano López entre 1957 y 1959. Se ha interpretado como una metáfora de la historia nacional argentina y de la resistencia a la opresión, donde la invasión alienígena hace referencias veladas a los golpes de Estado que vivía el país.

La trama se centra en una invasión alienígena que, mediante una tormenta de nieve tóxica en la ciudad de Buenos Aires, acaba con la mayor parte de la población. Su protagonista es Juan Salvo, el Eternauta, quien narra la historia a Oesterheld, en un ejercicio de metaficción.

Vitaliti revisa la edición original para reflexionar sobre las formas de representación del poder, la dominación y la resistencia. El artista centra su atención en el fenómeno meteorológico de la nieve, utilizado por su guionista como arma de destrucción masiva. En el cómic, cuando los copos de nieve entran en contacto con los seres vivos, los destruyen. En el proyecto, Vitaliti ha aislado el fenómeno meteorológico, separándolo del resto de elementos de la historia e imprimiéndolo aisladamente en tinta blanca. 

Para el autor, las imágenes en la cultura visual actual son una amalgama de códigos ocultos que construyen sentido. Aislar elementos le permite entender su funcionamiento y, a la vez, ser consciente de los mensajes que aparecen habitualmente invisibilizados.

Se trata de una reflexión sobre los mecanismos de dominación y sometimiento en las formas de representación y la capacidad de normalización de las imágenes, a la vez que reflexiona sobre el peligro de la belleza de las imágenes.

El proyecto tiene una doble formalización: una publicación y una instalación. La publicación tendrá una distribución en el contexto de librerías, lo que permitirá poner en circulación, de nuevo, la historia de Oesterheld. En la instalación, las páginas de la publicación impresa se expanden por el espacio expositivo.

Las acepciones del término ampo es refieren a «copo de nieve» o a «blancura resplandeciente».

Texto: FerranElOtro

MARTÍN VITALITI. AMPO

SISTERS. LAURA MESEGUER

La exposición INVISIBLE de Laura Meseguer tiene una pequeña continuación para los niños en el espacio miniPanera. Se trata de una instalación para jugar con la família tipográfica Sisters.

Sisters es una familia que presenta cuatro nuevas fuentes que comparten principios fundamentales por lo que se refiere a la construcción, pero que se complementan, como hacen las hermanas, celebrando las diferencias. Las variaciones en las características de contraste, peso y diseño dan lugar a cuatro estilos diferentes nombrados numéricamente (Sisters "One", "Two", "Three" y "Four"). Este cuarteto fresco no contiene minúsculas, afirmando el lugar legítimo de la familia en el espacio de tipografías por títulos.

Con SISTERS descubriremos el funcionamiento de esta tipografía modular y podremos crear nuestras palabras y letras a través de distintos estencils.

La muestra esta acompañada por una série de publicaciones sobre tipografía para los niños.

SISTERS. LAURA MESEGUER

INVISIBLE. LAURA MESEGUER

Invisible es una instalación específica de Laura Meseguer para la Panera. Se trata de una invitación para conocer nuestro patrimonio gráfico y para gozar de las tipografías que hallamos por las calles, elementos que tenemos tan interiorizados que se nos hacen invisibles.

En la exposición encontramos 10 rótulos, la mayoría de los cuales corresponden a establecimientos todavia en funcionamiento, y un vídeo donde se muestra el proceso de "rescate" y traslado de estos señales a la sala de exposiciones. También encontramos distintas piezas creadas ad hoc, como el neón de Invisible, las letras ABC creadas por Laura Meseguer, y un textos de Mariona Lladonosa i Pau Llop.

INVISIBLE. LAURA MESEGUER

BEQUES ART I NATURA A LA CREACIÓ 2019-2020

Al cuidado de Antoni Jové

Esta exposición colectiva reune los proyectos ganadores de las Beques Art i Natura a la Creació que convoca anualmente el Centre d’Art la Panera y el Centre d’Art i Natura de Farrera.

BEQUES ART I NATURA A LA CREACIÓ 2019-2020

BROTE DE PERAL. ELENA AITZKOA

BROTE DE PERAL reúne dos agrupaciones de esculturas de Elena Aitzkoa: «Terraplén» y «Brote», creadas en verano de 2021 y primavera de 2022, respectivamente.

El periodo de creación coincide con el momento en que la artista deja su estudio compartido, situado en un pabellón industrial en el barrio de Larraskitu, en Bilbao, y comienza a trabajar en un terreno enraizado en el paisaje de Apodaka. Las dos series se han creado en un estrecho diálogo con la experiencia tangible de este lugar y con los elementos que lo conforman. Las condiciones materiales siempre de algún modo condicionan la forma final del trabajo de Elena Aitzkoa, pero en «Terraplén» y «Brote» esto se hace aún más evidente. No es casualidad que estas piezas adopten un tamaño algo mayor que en series previas. Parece que, de alguna manera, las esculturas se hubieran hecho a sí mismas.

Dejar que la escultura atienda y responda a sus cualidades intrínsecas, interviniendo lo necesario para que tome lugar, requiere de un ejercicio somático de escucha y de un manejo en tiempo real con el procedimiento material. Requiere cierta fuerza física y una atención a los ritmos en los que sus elementos se disponen. En las agrupaciones que forman parte de esta exposición, el trabajo no se hace —o no solo— con las manos, sino con todo el cuerpo: con los dedos, las palmas, las muñecas, los brazos, los hombros, las axilas, los omóplatos, la espalda, el pecho, el vientre, la pelvis, las piernas, la cabeza.

Hay, por tanto, una cuestión de ritmo. Pero no un ritmo sino varios, aconteciendo a la vez. A veces se incluyen unos a otros. Actúan protegiéndose, en un proceso vivo que avanza a medida que las esculturas se forman. Por un lado, hay un ritmo que responde a la adecuación entre los cuerpos —el de Elena y el de las formas, su peso, su volumen—, pero también hay un trabajo que se da desde dentro de la materia y que contiene una multiplicidad de pulsos.

BROTE DE PERAL. ELENA AITZKOA

MIREIA SALLARÈS. TENIR UNA HISTÒRIA, TENIR UNA RESPONSABILITAT

Esta exposición hace dialogar a dos proyectos de Mireia Sallarès, a través de la noción de historia potencial y de las formas de responsabilidad que hay implicadas. Tal como propone la investigadora de la fotografía y escritora Ariella Aïsha Azoulay, la historia potencial es un ejercicio para desaprender la Historia como nos ha sido transmitida, borrando aquellas experiencias que se han resistido a ello: aquellas que ocurrieron, pero que ni tan solo hemos podido olvidar porque no nos han dejado saber que existían.

Para ello, no solo hace falta que nos neguemos a aceptar tanto los hechos como los relatos que se han fabricado como irreversibles y hacer entrar lo que ha quedado fuera, sino que nos comprometamos con otro relato y deseemos narrarlo. Es por eso por lo que las personas que se comprometen con la historia potencial a menudo no son especialistas del pasado del que hablan. Son aquellas que quieren implicar su vivencia con lo que narran y con nuestro presente.

Este deseo de otra historia que aún no se nos ha contado y en la que queremos implicar nuestra voz es el que vincula la entrevista filmada que Mireia Sallarès hizo a la cineasta estadounidense Jill Godmilow, en 2013, con la película sobre el psiquiatra catalán exiliado en Francia Francesc Tosquelles, realizada en 2021. En ambos proyectos, Mireia Sallarès se enlaza con problemas iniciados y sostenidos por otros. En el caso de Jill Godmilow, el deseo de implicarse en la distribución de filmes políticos, incluso en los límites de la ilegalidad, cuestionando cualquier práctica artística que no se responsabiliza de las condiciones de circulación del propio trabajo. En el caso de Francesc Tosquelles, Mireia Sallarès se enlaza con la desmemoria colectiva de este psiquiatra que, en Catalunya, hoy nos habla del olvido de un legado mucho mayor: el de las experiencias revolucionarias de la República, que vincularon la política con la psiquiatría, el psicoanálisis y la salud mental; también con las patologías del hombre normal.

MIREIA SALLARÈS.  TENIR UNA HISTÒRIA, TENIR UNA RESPONSABILITAT

JINGLE. UN FIL DE VIDA MUSICAL

Jingle. Un hilo de vida musical es una propuesta educativa y performática de Laia Estruch, basada en la invitación a producir, ensayar y presentar en público una pieza de sonido publicitaria que nos represente y nos dé a conocer a los demás a través de nuestra voz.

Esta propuesta educativa toma como punto de partida su primera obra, Jingle, un proyecto basado en una serie de performances y una publicación en forma de álbum musical, concebido en 2011 para La Capella, en el marco de la convocatoria de BCN Producció 2011. El proyecto se movía en torno al gesto de darse a conocer como artista en la ciudad de Barcelona. En su Jingle, Estruch interpretaba variaciones alrededor de una cancioncilla publicitaria inspirada en este ritual de paso. La artista usaba una melodía como declaración de intenciones, una melodía que llevaba años rondándole por la cabeza, en la que insertaba una letra —que básicamente exponía contenido informativo de un evento— para convocar a la audiencia.

Acostumbrados al hecho de que la comunicación de un proyecto de arte se lleve a cabo a través de elementos como la postal u otros documentos impresos, Jingle. Un hilo de vida musical quiere dar un giro radical a este hecho sustituyendo la «palabra impresa» por la «palabra cantada», para presentarnos y darnos a conocer a los demás, a través de nuestras voces y de la invención de nuevas melodías que nos representen. Quiere convertirnos en cantantes por un día, como Laia Estruch hizo en su Jingle: «Hello everyone. My name is Laia Estruch, and I would like to announce…», por lo que (a modo de marketing viral) «Hello everyone…» acabó transformándose en una declaración de intenciones de su obra.

Jingle (voz inglesa utilizada para definir una pieza musical compuesta especialmente para acompañar los anuncios publicitarios. Se caracteriza por ser de corta duración y fácil de recordar.)

Identidad tipogràfica: Sabina Chipara

 

JINGLE. UN FIL DE VIDA MUSICAL

El verbo harmónico

Johanna Billing / Fito Conesa / Jack Davidson / Laia Estruch / Inés García / Dani Montlleó / Jaume Pitarch / Irene Solà / Richard T. Walker

En el verano de 2016, en una crítica musical dedicada a la reedición de un disco de Bob Dylan, un crítico de Rockdelux utilizaba la noción de «verbo harmónico» para referirse a la potencialidad narrativa del cantautor norteamericano. Más allá del artículo, aquel concepto me quedó grabado como una posible forma de crear cierta comunión conceptual entre el formato canción y el ámbito de las artes visuales. Mientras que el verbo sustenta a la palabra, al lenguaje, su concepción harmónica conecta esta narrativa con la carga emocional que se desprende de la música.

El verb harmònic ensaya un planteamiento discursivo en que la canción, y más específicamente la voz musicada, se erige en hilo conductor de una exposición que prioriza la escucha como principal estímulo sensorial, y distribuye los contenidos —los relatos según una secuencia de fragmentos de tiempo breves: las canciones. Canciones que hablan de los lugares y de la gente, del territorio y el paisaje, de fantasías marinas, de la historia de la música e, incluso, del propio contexto del arte contemporáneo.

De este modo, la muestra funciona como un disco en expansión física, con temas de duración corta que van dándose paso y con una aproximación gráfica, plástica, que, como pasa con el diseño de la portada y del material complementario de un álbum, condensa todos aquellos sonidos, todas aquellas historias, bajo un imaginario visual concreto.

El verbo harmónico

Ediciones Originales. 77Magazine: historias verdaderas

77 Magazine es un múltiple de fotografía de Ediciones Originales. La idea de la que nace este proyecto es la del archivo fotográfico, la de la producción «lateral» de imágenes, que casi todos los creadores del campo que sea usan como estudio preliminar de una obra. 77 Magazine pone el acento precisamente en estos preliminares, que son los que alimentan esta colección de fotografías sui generis.

Cada año editamos seis números monográficos, cada uno de ellos dedicado a un autor. Cada número de la revista se compone de cinco imágenes independientes, sin encuadernar, plegadas y presentadas dentro de una carpeta.

En el Centro de Documentación de la Panera presentamos los números de 77 Magazine publicados en 2021.

«77 Magazine. Historias verdaderas»

En el título de la exposición hacemos referencia al film True stories (Historias verdaderas), de David Byrne, de 1986, una película compuesta de fragmentos enlazados que comparten el estar basados en hechos reales.

Los autores de 77 Magazine (2021) (Manel Armengol, Ahlam Shibli, Francesco Careri, AA Bronson y Matthias Herrmann, Vera Chaves Barcellos, Elo Vega y Rogelio López Cuenca) parten de este poso de realidad en la creación de sus imágenes, y se vinculan con la estricta producción fotográfica desde perspectivas tan diversas como el fotoperiodismo, en el caso de Manel Armengol, o la idea de la estética implícita en relación con el trabajo de Vera Chaves. Ahlam Shibli hace de comisaria al proponer, para 77 Magazine, a Aref Massalha, Mohammed Harb y Monther Jawabreh, tres de los participantes en el proyecto In memory of tomorrow, 2020-2021, de la A. M. Qattan Foundation, en Ramallah, Palestina. 

Las seis imágenes de Francesco Careri forman parte de la documentación de acciones llevadas a cabo en París, Roma y Berlín en los años noventa (junto con mapas, dibujos y escritos del proyecto), y fueron tomadas por el colectivo que, en su performance, se desplazó por algunas áreas de estas ciudades. Careri amplía gestos y registros del campo del arte —como el land art, el minimalismo y el arte relacional— a la reflexión cívica sobre la arquitectura. Rogelio López Cuenca y Elo Vega trabajan en una investigación sobre la especulación en la costa del Sol, en Nerja concretamente, de manera que la fotografía en este caso es un instrumento de estudio. Finalmente, AA Bronson y Matthias Herrmann han seleccionado cinco imágenes del proceso de trabajo para su obra The flasher.

Antonio Zuñiga

Identidad tipogràfica: Sabina Chipara

Diseño expositivo: Jordi Cots

Ediciones Originales. 77Magazine: historias verdaderas

MÁS ALLÁ DE LA Z Y DE LA A. ANEXIONES DESDE EL CÓMIC-ZINE A UN FONDO DE LIBROS DE ARTISTA

Con Raisa Álava, Cynthia Alfonso, Óscar Raña, Marta Cartú, Laura Endy, Andrea Ganuza, Conxita Herrero, Gabri Molist, Klari Moreno, Nada Bien, José Quintanar, Tot x Res, J. F. Vaquero Mata e Irkus (M) Zeberio.

Esta selección, sin ser exhaustiva, quiere representar una introducción a un conjunto de prácticas que se han desarrollado, recientemente, dentro de la escena nacional del cómic autoeditado. El título, Más allá de la Z y de la A, apunta a los límites de lo archivable, a aquello que se escapa de la visibilidad de un marco de clasificación concreto, en este caso, los fondos y colecciones de libros de artistas, como el de la Panera. A su vez, hace referencia a la «z» de zine y a la «a» de arte, en un intento de expandir ambas categorías, y traspasar las propuestas más experimentales que se dan en los espacios del cómic a los espacios del arte contemporáneo.

El fanzine de cómic se ha constituido como un territorio de invención gráfica radical. Su ecosistema natural abarca la autoedición en solitario, el fanzine colectivo, las pequeñas editoriales, los festivales de autoedición y las librerías como Fatbottom, en Barcelona, que son escaparate y archivo de esa práctica. 

Sin embargo, la renovación de forma y contenido que la narración gráfica autoeditada ha experimentado apunta a la creación de un nuevo paisaje, que se muestra más permeable a otros espacios de difusión y recepción tradicionalmente asociados al libro de artista, donde no discriminan entre categorías y acogen, sin distinción, toda esa interesantísima producción global de cómic experimental. 

La renovación a la que me refiero, en lo estilístico, ha propiciado espacio para la decolonización del dibujo respecto a las academias del cómic, algo que la crítica Kim Jooja denomina deskilled comics, una defensa del no saber dibujar, del error y de la mancha. También ha permitido la recuperación y adaptación bastarda de estilos ajenos o la reivindicación de la abstracción en su variante geométrica o gestual. El dibujo y la escritura automática, el uso de la poesía, la deconstrucción de la gramática de la narración visual, el gusto por la intertextualidad y un deseo por la recuperación de la materialidad y el tacto del objeto impreso también forman parte de esta renovación, así como el rescate de técnicas de reproducción como la risografía, el plóter o la fotocopia, así como la exploración de formatos que escapan de lo convencional. 

En lo que respecta a los contenidos, podemos constatar un gusto por explorar y abrazar el delirio en todas sus formas; también se adivina la concreción de una fenomenología de la intimidad, la presencia de los feminismos y, en algunos casos, un acercamiento a lo político —desde posiciones situadas o desde especulaciones varias—. El placer, el humor y una pizca de irreverencia completarían una posible lista de intereses. El conjunto en su potencialidad parece ofrecer un espacio a partir del cual construir otros mundos e imaginarios desde donde apuntalar nuevas subjetividades.

La siguiente selección la forman trece publicaciones que sirven de presentación a trece creadores y colectivos con diferentes recorridos dentro del cómic autoeditado. Resulta muy difícil resumir la producción de cada uno con una sola publicación; aun así, sirva esto de introducción.

 

MÁS ALLÁ DE LA Z Y DE LA A.  ANEXIONES DESDE EL CÓMIC-ZINE A UN FONDO DE LIBROS DE ARTISTA

12A BIENNAL D'ART LEANDRE CRISTÒFOL

ELENA AITZKOA / MAR ARZA / MADDI BARBER / LUZ BROTO / LUCÍA C. PINO / DO THE PRINT / FERMÍN JIMÉNEZ LANDA / LOLA LASURT / MARIONA MONCUNILL / OLGA OLIVERA-TABENI / MARIO SANTAMARÍA / IRENE SOLÀ / MARC VIVES

La Biennal d’Art Leandre Cristòfol es un evento que incluso precede al propio equipamiento del Centre d’Art la Panera. Se celebra cada dos años en la ciudad de Lleida, desde 1997, y en el marco de la Panera desde su creación, en 2003.

El planteamiento de la Biennal no es temático, sino nominal, en tanto que pone énfasis en unos nombres, en la selección de unos artistas, más que en unas obras determinadas. Hay también, por supuesto, una selección cuidadosa de la obra o de las obras con que cada uno de estos artistas es representado en la Biennal, pero podría decirse que estos trabajos quieren ser, sobre todo, un detonante, una circunstancia que invite a revisar el conjunto de la práctica de estos creadores, y que les señale como agentes relevantes de la escena artística presente y futura. Es interesante, sin embargo, que, aunque no se ha escogido cada trabajo atendiendo al conjunto final resultante, sino a su especificidad y al hecho de que fueran obras recientes y relevantes en la práctica de estos artistas, la selección final evidencia numerosos puntos de conexión, intersección y diálogo entre las piezas. A excepción de algunos trabajos fechados con anterioridad, el conjunto de las obras presentadas ha sido realizado entre 2019 y 2021, un tiempo que coincide en gran parte con el de la crisis pandémica. A pesar de haber sido concluidas en este período, las obras son el resultado de intereses y procesos de investigación y trabajo de largo recorrido, iniciados antes de la pandemia. Los proyectos expuestos no son reactivos, no ofrecen comentarios explícitos a la crisis que se inició poco después de la celebración de la anterior edición de la Biennal —y que posiblemente se prolongará más allá del final de la actual edición—, y, aun así, el conjunto de los trabajos presentados dibuja, sin pretenderlo, ciertas temáticas y líneas discursivas que resultan especialmente significativas para pensar el momento presente y anticipar cuestiones que continuarán siendo relevantes en un futuro próximo.

Este año, y de acuerdo con los cambios que se implementaron hace un par de ediciones, la Biennal ha sido comisariada por un equipo formado por dos comisarias independientes, Alexandra Laudo y Soledad Gutiérrez, junto con Cèlia del Diego, directora del centro. También han participado en la selección los responsables del proyecto Javelina —Jordi Antas, Roc Domingo y Antoni Jové—, encargados de escoger a un artista del territorio entre los que integran el archivo del proyecto, y la responsable del Centro de Documentación —Anna Roigé–, que vela por la presencia de las artes gráficas y la edición en la muestra y selecciona un proyecto editorial, que se incorpora al fondo de ediciones especiales y libros de artista de la Panera.

12A BIENNAL D'ART LEANDRE CRISTÒFOL

Desentrañar la ciudad en imágenes