Saltar al contingut Saltar a la navegació

Mariona Moncunill. En los días tempestuosos [un método]

A cargo de Manuela Pedrón Nicolau

En Autobiografía del algodón, Cristina Rivera Garza señala que el momento ético de toda escritura, es más, de toda experiencia, consiste en identificar las huellas que nos acogen. Este ha sido durante mucho tiempo el trabajo que Mariona Moncunill ha desarrollado, no desde la escritura, sino desde la práctica artística, pero con una postura muy cercana a los principios de la reescritura.

«Un método» es un proyecto de exposición que reúne obras de Mariona Moncunill concebidas en y para lugares distantes, pero conectadas precisamente por su metodología. El trabajo de Mariona se caracteriza por una perspectiva contextual que, desde estrategias de la investigación artística, genera narraciones que abarcan voces y tiempos para invocar presentes particulares. Desde 2013, Mariona ha desarrollado proyectos en marcos muy concretos y aún más peculiares, como el parque regional de Verkiai (Lituania), la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona, el Real Jardín Botánico de Córdoba, el desierto de Tabernas o Can Trincheria del Museu de la Garrotxa de Olot. Cada uno de estos espacios, Moncunill lo lee y lo relata a través del rastreo de materiales, archivos y registros que organiza y expone interviniendo y visibilizando precisamente las lógicas de organización y exposición que rigen estos lugares. Lugares que cuentan historias, historias que cuentan lugares, todos ellos singulares, poco universalizantes, quizá de esos que se identifican como periféricos desde los centros autoproclamados como tales.

«Un método» propone reunir todos estos relatos en una exposición que experimenta con las posibilidades de la narración en las prácticas artísticas; una metodología muy característica de su obra centrada en la investigación artística y el desarrollo de narrativas paralelas a través de audioguías, charlas performativas, articulación de archivos e incluso un álbum de música electrónica. Desplegadas a través de distintas estrategias y formatos, cada una de las obras revisa los mecanismos del conocimiento que construyen los imaginarios y mitologías contemporáneos desde los que nos relacionamos con entornos particulares y las vidas humanas y no humanas con las que convivimos. Moncunill trama relatos que analizan cómo se conciben, categorizan y ordenan los entornos naturales —los árboles, los animales no humanos, los desiertos— a través de las convenciones científicas, el cine comercial, los sistemas de creencias locales o la gestión forestal. Un análisis que a menudo resalta los mecanismos, incongruencias, trampas, espejismos y glitches que soportan las dinámicas de control del conocimiento sobre los ecosistemas.

«Un método» se enfrenta al reto de activar estos relatos fuera de los contextos para los que fueron realizados. Para este traslado, cada proyecto requiere de un ejercicio curatorial que reformule su materialidad y experimente con su dimensión narrativa. Este ejercicio apunta a la conjunción de tiempo y lugar que supone el conocimiento. Un tránsito semiótico, un ejercicio de exposición que visibiliza los propios mecanismos del conocimiento en relación con su relato: qué se muestra, qué se referencia, qué dicen las distancias, qué llega y, sobre todo, qué no llega. «Un método» busca, por otro lado, continuar su desarrollo. Este proyecto parte de una invitación de La Panera, pero busca establecer una red de coproducción que nos permita experimentar con la incidencia de estos relatos en distintos territorios. Una parte fundamental del proyecto es que la muestra se complete con nuevas producciones que conecten el trabajo de Moncunill con cada espacio. Tanto en el entorno de La Panera como en cada uno de los centros implicados en el proyecto se plantea una investigación específica, que aplique esta metodología de reescritura artística a cada contexto en el que se desarrolle la exposición y ampliar, así, el compendio de relatos geológicos poniendo en diálogo distintos territorios, centros y periferias.

Cada una de las obras de Mariona es un ejercicio de reescritura, tanto en su trabajo de investigación como en la propuesta expositiva. Sus narraciones abrazan materiales de archivo, revistas, piezas de museo…, para generar relatos que son recorridos: del sonido al papel, de ahí a un extracto de una película, una fotografía o una piedra de rayo, a la vista desde un lugar específico y de vuelta al sonido. Su mirada conecta materiales, los acerca, incluso los enfrenta para revisar pasados y tiempos geológicos que exceden la noción de nostalgia al hablarnos de un tiempo siempre nuevo. Pero ¿qué es eso de la reescritura y las escrituras geológicas? Son términos que trabaja Cristina Rivera Garza para identificar narraciones que comprenden las voces que la acompañan, que imaginan la escritura siempre con otras, vivas o muertas, humanas y no humanas. Un tipo de narración que activa archivos y los convierte en tramas para habitar las huellas de cada territorio. Con «Un método» nos proponemos rastrear, a partir de la práctica de Mariona Moncunill, una acepción de estos conceptos para las artes visuales y la investigación artística, que apoyen prácticas de la escucha de esas huellas que nos acogen.

Los proyectos que se incluyen muestran una diversidad de formatos y apuntan a tres cuestiones distintas: burocracia, sistema de creencias y ficción, ejes desde los que pensar nuestra relación con el entorno y que funcionan como contrapunto a la nueva investigación. Con respecto al ritmo de la exposición, proponen formas de expectación distintas. Del total de los proyectos, dos son específicos de Catalunya y dos de Andalucía, lo que delimita geográficamente un marco más concreto y genera una conexión geográfica interesante en relación con el trabajo en el campo.